
PARA MUESTRA, UN BOTÓN
Hay que tener más de treinta años para saber valorar lo fácil que es en estos tiempos obtener la información que uno busca. Hoy no hace falta más que pulsar un botón para encontrar, entre miles de cosas o temas que jamás llamarán nuestra atención, millones de datos acerca de lo que sí nos interesa. Hay de todo y para todos.
Menciono lo de la edad porque lo más probable es que los niños y adolescentes de ahora, o aquellos que acaban de atravesar la barrera de los veinte, no tengan ni idea de lo que significaba tener que revisar una fuente o cotejar información antes de que existiera lo que hoy llamamos Internet.
Aquellos que, en nuestras épocas de escolares o universitarios, tuvimos que visitar innumerables bibliotecas o hemerotecas, adentrarnos en desordenadísimas librerías de viejo o recorrer los puntos de la capital en que se conseguían libros o revistas de segunda mano, podemos dar fe de que los estudiantes, investigadores o simples curiosos de hoy en día sí que la tienen fácil.
Ahora mismo tengo frente a mí una buena prueba de ello: acabo de encontrar un texto referido al director de Los excéntricos Tenenbaum con sólo escribir “Wes Anderson Kinks” en el recuadro de búsqueda de Google (¡cuánto hubiéramos deseado mis compañeros de clase y yo tener a la mano una herramienta tan práctica hace veinte o veinticinco años!).
Se trata de un fragmento del recuento de la séptima jornada del Festival de Venecia de este año, preparado por Manuel Yáñez (autor también de una reseña de Vida acuática destacada en mi post anterior). Y si lo he rescatado ha sido porque, tomando como pretexto el estreno del último film de Anderson, Yáñez describe en pocas palabras la ya indiscutible relevancia de la obra del cineasta norteamericano.
Y lo mejor de todo es que sólo he tenido que presionar unas teclas para ahorrarme el trabajo de hacer algo que a veces me cuesta mucho: transmitir mi aprecio o entusiasmo por una obra o autor en palabras inteligibles o fáciles de digerir. Para eso están los especialistas, gente como Peter Travers, Roger Ebert o el mismo Yáñez. Yo me limito a dar cuenta de la existencia de creadores cuya difusión considero imprescindible.
Bueno, si han llegado hasta este párrafo es muy probable que lean los dos del siguiente post, el motivo de esta ya algo extensa perorata. Por favor, pongan atención a cada palabra de Yáñez, memoricen cada nombre o referencia, grábense todos y cada uno de los conceptos expuestos y, si es posible, averigüen todo lo que puedan por su cuenta. Después de todo, nada les cuesta.


2 comentarios:
Difiero algo sobre tus comentarios, es cierto que hoy hay mucha mas información y uno tiene mayor alcance sobre ésta.
La complejidad pasa ahora por seleccionar la información correcta ó la mas idonea, ó la que uno busca, justamente sobre esta abundancia,y la facilidad de publicar cosas, te encuentras con tanta sorpresas. Antes la dificultad era acceder al medio, pero uno vez que lo encontrabas confiabas en su contenido.
Además que los tiempos son otros, hoy demorarte un día puede ser muy tarde.
Vladimir.
Pues ahora la informacion esta a la mano, es mas accesible para todos pero eso no quiere decir que la informacion sea correcta, alguna vez oi que la mayor parte de las cosas que hay en internet es mentira, asi que para obtener informacion hay que buscar bien no solo encontrar todavia hay que investigar en los trabajos escolares pero creo que asi aprende uno mas
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