sábado, febrero 13, 2010


CON LA MIRADA PERDIDA

«Hace cuántos, cuatro años, cuando estudiábamos en quinto del bachillerato en el San Luis, me acuerdo, descubrimos las primeras películas pornográficas que comenzaron a entrar a Colombia por las vías comerciales.

Y en Cali fue donde primero se exhibieron. Eran otros tiempos. Claro que ya hace muchísimo habíamos descubierto el cine. Pero fue por esta época cuando apenas descubrimos que el cine era mucho más interesante que el bachillerato entero.

Y fue cuando comenzamos a ver las cosas claras, y los encargados de educar a la juventud que nos repetían día a día ¿qué se podía esperar de un hombre que no terminara su bachillerato?

Y nosotros cómo hacíamos para explicarles que preferíamos las sonrisas de las actrices norteamericanas, que aprendíamos más en una película de vaqueros, de miedo, de la vida.

Desentendimiento. Y los Confundidores nos hablaban toda la mañana y después del almuerzo, con la digestión, nos enseñaban a manejar los números. Y había que volarse de clase de química, pero cuando tocó decidir entre aprender a ver los senos por medio del cine, o aprender la química, todo el mundo optó por el cine.

Aprendimos todo eso y nos olvidábamos para siempre de la química. Ante nuestros ojos se alzaba el amor, estirar una mano y calentar otra y quedarse allí esperando a que vengan las lluvias y se vayan y anuncien y anuncien tiempos de vacaciones.

Aprendimos ante el peor cine del mundo a mistificar el sexo. Y luego cuántos de nosotros hubo que llegaban un día a clase con la mirada perdida. Y era que anoche se había atrevido a romper el mito y enfrentarse a la realidad. Entonces comenzaba, a los 15, 16 años, a ponerse viejo.

Y fue así, por las cosas que iban sucediendo, que nos apartamos de aquel cine pornográfico, de sus ingredientes repetidos. Preferíamos nuestra tristeza».


Fragmento de "Aberraciones para conciencias tranquilas", texto incluido en Ojo al cine, de Andrés Caicedo (1951-1977).

13 comentarios:

Toro dijo...

el fragmento realmente me llego, he querido estudiar cine toda mi vida, pero por alguna u otra razon no lo logro, ¿que se siente?, ¿en que trabajas? ¿eres feliz?, en fin, saludos desde mexico

Mariano Orosco Zumarán dijo...

Hola, Toro.

Muchas gracias por visitar mi blog y hacer un comentario. Sé que mucha gente se da una vuelta por aquí, pero son pocos —muy pocos— los que se animan a dejarme algunas palabras.

Si te interesa el cine —bueno, a juzgar por lo que te han sugerido las palabras de Caicedo, eso es un hecho—, lo mejor es disfrutarlo cuantas veces puedas, sin pensar en qué hay detrás de la pantalla, en qué elementos se tuvieron que concatenar para que terminemos disfrutando un film.

Me refiero a que no debemos ver las películas con la mirada del crítico, que ya tiene los ojos encallecidos de tanto echar a la pantalla miradas llenas de raciocinio, oscuras teorizaciones o fechas y cifras.

Pienso que debemos ir al cine con los ojos miopes pero luminosos de Caicedo, un joven que desbrozaba los mecanismos del film más ínfimo con la misma pasión que la que dedicaba a los largometrajes más elaborados o complejos.

No es indispensable estudiar cine para disfrutarlo, para vivirlo. Ni siquiera lo es para colocarte detrás de una cámara y plasmar tus sueños y esperanzas en celuloide o video. Después de todo, especialmente en los tiempos que corren, cualquier cosa que te puedan enseñar en un salón de clases la puedes aprender por tu cuenta.

Al menos ese fue mi caso. Ingresé a la universidad más antigua de América a estudiar primero Psicología y luego Literatura. No terminé ninguna de esas carreras. Pero aprendí que el arte, especialmente el cine, está más allá de lo que pueda plantear cualquier plan de estudios, cualquier catedrático.

Y comprendí que era absurdo tratar de explicar la escena final de "Los cuatrocientos golpes", los flashbacks de "El Padrino", el humor de Woody Allen y las excentricidades de Lars Von Trier. Bastaba con ser los silenciosos espectadores que en un primer momento fueron Andrés Caicedo, Guillermo Cabrera Infante o Roger Ebert, cuando aún no les daba por perseguir sus ideas con palabras en letras de molde.

Te invito a revisar mi página de Facebook para que sepas más de mí (basta con escribir "Mariano Orosco Zumarán" en el recuadro de búsqueda de Google). Así sabrás en qué trabajo y si soy feliz haciendo lo que hago.

Recibe un fuerte abrazo desde Lima.

Mariano

AGUSTIN dijo...

Buen texto! Y te digo: cualquier cosa es más seductora que una clase de química (cuanto más una visita al cine!)

Mariano Orosco Zumarán dijo...

Agustín:

Celebro que te haya gustado el texto de Caicedo. Desde que lo leí (hace sólo unos días), sentí la necesidad de compartirlo.

Y ya veo que hice bien. Los comentarios que he recibido hasta el momento vienen de países hermanos (México y Argentina) y corresponden a personas que de alguna manera se han identificado con la experiencia del colombiano.

Está demostrado que la cinefilia y el amor por la buena literatura no conocen fronteras.

Saludos.

Mariano

Yuri BecZam dijo...

Me gusta, me gusta.
Gracias por regalarme este fragmento.
Por cierto, soy Yuri, soy nueva aquí. Me encontré tu blog por casualidad y me gustó, así que estaré visitandote.
Saludos, ¡un gusto!

Mariano Orosco Zumarán dijo...

Yuri:

Lo que son las casualidades de la vida. Me complace que te haya gustado lo que has visto de mi blog hasta el momento.

Si te interesa, tengo muchos artículos más acerca de cine. Sólo tienes que rebuscar en el archivo que figura a la derecha..

También hay por ahí algo de fotografía, literatura, música, etc. Espero que al menos parte de toda esa información te parezca relevante.

Estamos en contacto.

Mariano

Lucila dijo...

Hola estuve revisando tu blog y me parece muy interesante y entretenido, sobre todo que la información es detallada y precisa, espero que sigas posteando más temas para informarnos y comentar.
Saludos.

Guissella dijo...

Déjame felicitarte, que bueno que está tu blog los temas tienen la información exacta que me interesa, sigue posteando más sobre estos temas.
Felicitaciones.

Admin dijo...

Very Nice!!! Muy bueno ese fragmento sigue solocando cosas buenas como esas en tu blog. Felicitaciones!!!

Ronandez dijo...

Encantados de habernos encontrado con tu blog :) , de verdad que es los pocos blogs que valen la pena :),interesante y entretenido, con ideas diferentes. Nos encantaria que te dieras la vuelta por el nuestro y nos conoscas y ademas puedas comentar nuestro trabajo como fotografos amateur pero que tanto disfrutamos, ademas que todas las sugerencias son bienvenidas :). Te esperamos. Suerte. Buen trabajo! . Besos!

Gabriela Ronces de Ronandez-instintofotografico

cibersan dijo...

Mariano

Esta muy chevere tu blog....felicidades

ahi te dejo para que lo cheques:
www.tumentepoderosa.blogspot.com

fer

Jim dijo...

Es la primera vez que visitó tu blog y esta entrada en especial me encantó.

No pude evitar leer el comentario en el que hablas acerca de tu manera de ver el arte y con la que estoy totalmente de acuerdo.

También soy amante del cine y sé que algún día voy a hacer algo que tenga que ver con él, siguiendo lo que leí alguna vez de Wong Kar Wai: "if you just love movies enough you don't need to study, lovin movies is enough to be able to make a good movie".

Recibe un cordial saludo desde México.

Mariano Orosco Zumarán dijo...

Hola, Jim.

No conocía la cita de Wong Kar Wai, pero lo que nos dice el autor de "In the mood for love" es una verdad que yo cada día considero más irrefutable.

Muchas gracias por darte un tiempo para visitar mi blog, y sobre todo para comentar en él.

Estamos en contacto.

Mariano