martes, junio 28, 2011


MISSING (UNA INTERVENCIÓN)

ALBERTO: Hasta no hace mucho, el ser levemente distinto era el peor de los pecados y se castigaba con el más severo de los exilios internos. Ahora, el asunto está cambiando. Ser distinto no sólo es bueno, sino vital. Aquel que no tiene su propia personalidad, es decir, su particular y excéntrica manera de ser, es castigado. Ser freak es aceptar ser distinto. Es no querer ir contra la madre naturaleza (que nos hizo a todos únicos) y enrolarse con la masa. Ser freak, entonces, puede ser raro pero también implica ser único. Y ser creativo, impulsivo, obsesivo, loco, raro, extravagante, excéntrico. Más que indefinido, incompleto; con un vacío —o una fisura— que llenar.

Ya lo dijo Tim Burton: "Cuando miras a la gente que ahora se dedica a lo creativo, verás que todos eran solitarios. No hace mucho asistía a una reunión de curso de mi secundaria, y todos aquellos que fueron tildados de freaks y antisociales ahora eran increíblemente atractivos y estaban muy insertados en el mundo. Creo que el hecho de crecer solo, sin amigos, produce una suerte de catarsis que te obliga a confiar en ti. Lo que la creatividad te da es la oportunidad de construir aquello de lo cual careces".

¿Por qué pienso eso? ¿Por qué ese afán, esa complicidad, hacia los más trizados, hacia los incompletos? ¿Por qué creo que era así? ¿Acaso mi padre no era el más sensible? Mi padre, se me ocurre, es el que más logró, el que, con errores y todo, nunca desapareció incluso cuando huyó. Porque yo creo que sí, que cuando tenía quince años huyó de sus problemas, de Chile, de nosotros y de mí. Pero tú eres la obsesión; no mi papá. Mi padre quizás ha sido el tema, el único tema, la inspiración para todo lo que haya creado; sin duda ha sido una adicción, una compulsión por buscarlo, por reemplazarlo, por entenderlo, pero esta crónica es acerca de ti. De Carlos Fuguet, mi tío, mi tío perdido.


CARLOS: La familia es un ente extraño que, a la larga, si no te potencia, te anula. Todos complotan aunque no están de acuerdo. Se arman extrañas alianzas. Dicen que la familia es la base de la sociedad. Yo creo que la socava. He conocido muchas y sobre todo he conocido aquellas que están ligadas a gente que ha tropezado. Muchos de esos lazos, cuando uno de los integrantes está mal, o tiene mucha rabia, o es incapaz de controlarse, se vuelven tóxicos. Hay lazos entre hermanos que supuran bilis.


La gente cree que el odio y el desprecio y la envidia y el resentimiento no existen entre los más cercanos. Los peores asesinatos son intrafamiliares o entre conocidos o entre amantes. Quizás mi padre me quiso algo, pero más me despreciaba y odiaba, y creo que quiso maldecirme. Para que pagara el sufrimiento que seguro le provoqué.

Pudo tener odio hacia mí, pero debió portarse como padre. Un hijo puede odiar, un hijo puede hasta asesinar a su padre; pero no debería ser al revés.

Sé que los que lean esto podrán decir: ¡Dios, qué vida, qué soledad, qué desastre! A ellos les digo: sí, a veces se siente la soledad, a veces te aplasta, pero ya no lloro, salgo a caminar, enciendo la tele. ¿Si prefiero estar como estoy ahora que a los treinta? Sí, claro que sí. Ya no estoy preso, ya no me siento en una celda. Estoy solo, sí, pobre, jubilado, sin nadie, trabajando en una mierda, pero estoy libre, no estoy perdido, no estoy escondido, tengo contacto con mi gente. Y ya ves, aquí estoy, contando esta historia, contándote mi historia.

Raro: no sé por qué pero me siento más libre, liviano, me siento menos solo, me siento más joven. Casi me dan ganas de empezar de nuevo, pero uno sólo tiene una vida. Quizás tiene muchas historias, pero una sola vida. Veamos qué pasa. Veamos qué pasa.


Nota: La entrada que acaban de leer —una suerte de diálogo entre un tío "perdedor" y su sobrino freak (¿o viceversa?)— no existe como tal. Se trata en realidad de una intervención que tiene como base cuatro textos de Alberto Fuguet: la novela Missing (una investigación) y los artículos titulados "Un lugar donde vivir", "Leer" y "Solos (en América)", aparecidos en distintos medios chilenos y recopilados en Primera Parte. La edición de todo el conjunto, además de la foto de las dos portadas, corresponden a quien escribe estas líneas.

0 comentarios: