sábado, julio 02, 2011


LA EXCUSA PERFECTA*

El cine es escape, al escribir se escapa, leyendo quizás también.

Esos han sido mis escapes, las formas como me he perdido: primero viendo, leyendo; luego escribiendo, filmando, creando. Tratando de controlar vía la invención el caos externo.

Creando tengo poder, creando me siento seguro, creando soy mejor persona porque siento que puedo salirme por un rato de mi mente, un lugar, por lo demás, donde me siento en extremo cómodo. No he tenido que perderme porque he podido construirme mi propio planeta y poblarlo con mi gente, decorarlo con mi estética.

Es altamente probable que este planeta tenga mucho que ver con mis rasgos autistas y con mi incapacidad para relacionarme con la gente, pero no reclamo; al revés, lo celebro. Me siento afortunado.

El ser escritor, ser considerado por los demás como uno o incluso como un artista (por pocos, es cierto) ha sido mi bendición. Ha sido mi pasaporte —mi pase— para estar solo, para que no me molesten; la excusa perfecta para que no me llamen, no me interrumpan, para que crean que no vivo acá, para perderme y no tener que intentar ser igual al resto.

Un escritor puede ser raro, puede vivir en su cabeza, no tiene —no debe— vivir igual que los demás.


*Fragmento de Missing (una investigación). El título y la disposición del texto corresponden al creador y administrador de este blog. La foto de Alberto Fuguet pertenece al gran Daniel Mordzinski, quien se ha especializado en retratar escritores.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Si pues, el arte es excusa y a la vez la herramienta perfecta para transformar nuestro mundo....y sobrevivir....hasta disfrutarlo....